Para empeorar las cosas, las empresas que usan el modo XP necesitan gestionar el doble de sistemas operativos que los ordenadores de sobremesa. Cualquier usuario que migre a Windows 7 y use el modo XP se encontrará con este problema. Si el modo XP pudiera gestionar instalaciones de XP, quizá no sería tan malo, pero el modo XP no.
Un sistema operativo virtual es un sandbox para el sistema operativo anfitrión, lo cual es una ventaja de la tecnología de virtualización, lo que significa que si el sistema operativo virtual es atacado por un virus, el sistema operativo anfitrión permanece seguro. En modo XP, el sistema operativo virtual siempre parece acceder al sistema de archivos del sistema operativo anfitrión, por lo que la seguridad del sistema operativo anfitrión es difícil de garantizar.
Para garantizar la seguridad de ambos sistemas (más información disponible aquí:879.xp017.cn) los usuarios deben instalar software antivirus y cortafuegos para cada sistema. No se trata solo de coste, sino también de actualizaciones regulares de software de seguridad.
Ejecutar el modo XP es más exigente que ejecutar solo Windows 7 o XP, con una memoria mínima de 2GB y chips limitados a Intel y AMD.
Para ejecutar el modo XP, el usuario tenía que configurar una CPU que soportara tecnología virtual. Las CPUs Intel necesitan tener tecnología VT-x, y las CPUs AMD necesitan tecnología AMD-V. Cuando la CPU está equipada, los usuarios también deben considerar la configuración de la BIOS.
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